• Un gran Iván en defensa y el acierto de Mahfoud fueron letales para el Siempre Alegres

  • Los ceutíes consiguen su tercera victoria seguida en casa que le hace soñar con la salvación

La frase de ayer era clara, este Goyu-Ryu B no es el mismo que hace varias jornadas. El equipo ha cambiado la cara, ha cambiado su espíritu y están llegando los resultados que antes no llegaban.

La dinámica positiva en la que ha entrado el equipo hace pensar que todo puede pasar. Después de una mala primera vuelta y pensando que el descenso era cosa de días, el cuerpo técnico y la plantilla se unieron y ahora en el tramo final están llegando las victorias.

De momento, sigue estando en zona de descenso pero ahora la permanencia está a sólo cuatro puntos y restan todavía nueve jornadas para el final.

El partido de ayer era una auténtica ‘final’ anticipada, porque se enfrentaban dos rivales directos, con siete puntos de diferencia pero con dinámicas diferentes.

El choque empezó a complicarse para los ceutíes antes del saque inicial. El colegiado expulsaba a Diego sin haber empezado el encuentro, por escupir a un contrario. Eso trastocaba los planes de David Mena, pero cómo no había comenzado el partido, pudo entrar Chaid.

El Goyu B se debía reponer, sobre todo, mentalmente. Pero este hecho no le pasó factura y el equipo entró de inicio en el choque, concentrado y sabiendo lo que tenía que hacer.

Presionó arriba a su rival y movió la pelota cuando tenía que hacerlo. Además ayer contó con un factor a su favor, el portero Pablo con sus saques.

El Goyu B quería anotar antes que su rival y una de las primeras aproximaciones iba a conseguir el primer tanto. Centro perfecto de Rubén a la cabeza de Mahfoud, que con un gran cabezazo sorprendía a Luis y ponía el 1-0.

Era el minuto 17 y quedaba mucho partido, pero ahora el conjunto gimnasta jugaba con el marcador a favor y en su campo. Al poco tiempo, nuevo traspiés para los caballas, ya que Lorente se tenía que retirar por un problema físico, entrando en su lugar Juanqui, que a la postre iba a ser decisivo.

El Siempre Alegres se recompuso como pudo del gol del Goyu-Ryu B y empezó a meter balones directos al área. En defensa empezó a destacar la figura de Iván, que uno tras otro interceptaba los pases de su rival.

Hasta que en el minuto 41, Juan Carlos se plantaba sólo ante Pablo lo driblaba y marcaba a placer el empate a uno. Jarro de agua fría para los ceutíes, que antes del descanso pudieron marcar con un remate de Mahfoud.

El segundo periodo iba a ser mucho más intenso, sobre todo, por lo que se jugaban ambos conjuntos y porque el tiempo apremiaba. El Goyu-Ryu B tenía mucho más que perder, así que el Siempre Alegres las vio venir.

Mahfoud iba a ser nuevamente decisivo en la victoria. Un jugadón suyo en el minuto 52 iba a convertirse en el 2-1. El delantero se fue de tres jugadores y cedía a Juanqui, para que éste a placer consiguiera el segundo gol para el conjunto caballa.

El tanto daba alas a los ceutíes, pero todavía quedaba mucho partido por jugarse. Los onubenses tuvieron una primera ocasión para empatar, pero el remate de Moi se fue cruzado.

El partido se durmió y ninguno de los dos conjuntos tenían oportunidades claras, así hasta llegar a los últimos instantes.

El Siempre Alegres tuvo la suya para empatar a falta de cuatro minutos, pero Picón en un remate en el área chica se encontró con la rápida intervención de Pablo. Dos minutos después fue Ibrahim el que pudo sentenciar, pero Luis saca una mano soberbia. El Goyu B aguantó hasta el final y se llevó tres puntos de ‘oro’.