•  Encuadra en la “reflexión” el control sobre el acceso sin visado que ya apuntó Cucurull

La frontera, todo lo que le rodea o el denominado ‘comercio atípico’ que ha terminado por crispar a los comerciantes de los polígonos del Tarajal con el propio presidente Vivas, fueron también objeto de análisis en el balance oficial efectuado ayer. Vivas se aferró a la evidente coordinación que mantiene con un delegado del Gobierno al que defiende a capa y espada para insistir en que se está haciendo todo lo posible para encauzar el fenómeno del porteo, dentro de las competencias que tiene la Ciudad.

Así, habló de la labor de Servicios Tributarios para trabajar en la realidad fiscal que esconde el fardo, de la reordenación del tráfico comercial para desterrar las imágenes tercermundistas y de la búsqueda de parcelas para porteadores que llevarán bultos restringidos a determinadas dimensiones. En ese ámbito también aludió a la reflexión sobre posibles restricciones en el acceso de marroquíes sin visado a Ceuta, algo sobre lo que ya se posicionó el pasado año el propio Fernández Cucurull.

Vivas se mostró partidario de abrir esa “reflexión” que involucre al Gobierno de España, al de Marruecos y a la Unión Europea sobre las condiciones de acceso a la ciudad autónoma de la población marroquí residente en la provincia de Tetuán debido a la “relación directa” que a su juicio existe entre la “atracción” generada y el incremento exponencial de los residentes en su entorno.

“Nadie ha planteado una propuesta concreta al respecto pero debe reflexionarse sobre la relación entre el atractivo de Ceuta y su frontera y el hecho de que la población de Tetuán haya pasado en pocos años de 300.000 a un millón de habitantes y la de Castillejos de 15.000 a 100.000”, expuso, negando que Cucurull hubiera dado por hecho estas restricciones.

Vivas también se mostró, primero seguro y luego confiado, en que “durante el primer trimestre de este año” esté operativo el ‘Tarajal II’, que arrastra casi tres años de retraso en su apertura. En la misma confían las administraciones para rebajar la presión que hoy por hoy soporta Ceuta por el tráfico del porteo, aunque nada está claro en que dicho asunto vaya a más. Cuando entre en funcionamiento el Gobierno prevé instalar junto a sus puertas un puesto de control de Servicios Tributarios que vetará el paso en régimen de viajeros de cualquier bulto que exceda los 60 centímetros de lado, fardos que deberán ser considerados como expediciones comerciales, con lo que de hecho se imposibilitará su salida hacia el Reino alauita. En paralelo se ha proyectado la habilitación de parcelas con sombras, fuentes y otros servicios para intentar erradicar la imagen “tercermundista” que dan de la ciudad “las avalanchas, los hacinamientos y ver a porteadores y porteadoras cargando con paquetes superiores a su tamaño o durmiendo bajo cartones en condiciones de precariedad. Nadie puede estar de acuerdo con eso y queremos tanto que se respete la dignidad de esas personas como que no se produzca un impacto negativo sobre la imagen de Ceuta”, expuso.

¿Más plazas para policías?… sin respuestas

El Faro anunciaba ayer que se incorporarán 10 nuevos agentes de la Policía Nacional que tendrán como destino la frontera. Preguntado sobre la posibilidad de que haya un incremento de plazas dada la merma en seguridad que se produce y que ha sido harto denunciada por los sindicatos, Vivas no ofreció respuesta alguna en concreto. No pudo confirmar que haya más oferta de plazas, salvo garantizar la necesaria coordinación que habrá entre Policía Local y Nacional, garantizando así que se cubran los vacíos en seguridad ciudadana. Sobre más incorporaciones a puestos incluso de la Guardia Civil, Vivas dijo no tener más datos, aunque sí es cierto que este asunto ha sido trasladado a Madrid dado que se lleva varios años sin que se hayan cubierto vacantes en ambos Cuerpos. El presidente de la Ciudad hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana a la hora de resolver algunos episodios delincuenciales que se puedan producir en la ciudad.