• Las barriadas aportan su granito de arena con propuestas que llevarán a la Ciudad Autónoma y a la Delegación del Gobierno

El lugar escogido para la reunión no pudo ser más idóneo. La sede social de la barriada Santiago Apóstol que el pasado sábado sufrió un robo en sus instalaciones reunió ayer a un nutrido grupo de representantes vecinales con el ánimo de aportar su granito de arena para dar solución con la creciente sensación de inseguridad en Ceuta. Así pues, los presidentes de las barriadas reunidas acordaron crear una comisión que recabe todas las propuestas de los vecinos que serán trasladadas en su momento a la Ciudad Autónoma y a la Delegación del Gobierno.

El cónclave reunió a los representantes vecinales de Manzanera, El Rocío, Doctora Soraya, Erquicia, Loma Colmenar, El Sarchal, O’Donnell, Virgen del Valle y Miramar Alto aunque por diversos motivos otras barriadas no pudieron asistir a pesar de que su ánimo era el de estar presentes, como Los Rosales o el  Centro.

En la reunión se puso de relieve la sensación de inseguridad que está creciendo entre los vecinos de las diferentes barriadas, algunas más afectadas por el repunte de la delincuencia en nuestras calles, por robos y atracos con armas, especialmente hechos delictivos que más alarman a la sociedad ceutí cuando hay menores víctimas de éstos. Pero también estuvieron presentes líderes vecinales de barriadas que, afortunadamente y por el momento, no están sufriendo este problema de inseguridad si bien están observando que por las calles de su barriada comienzan a deambular personas ajenas al barrio, que son desconocidas “y posiblemente indocumentadas” que sí generan cierto temor, como expresó ayer el presidente de la barriada Virgen del Valle, Miguel Ángel Montano.

Esta reunión surge espontáneamente entre los líderes vecinales, explicó el presidente de la barriada Erquicia, Miguel Ayora. Con el ánimo de trasladas las propuestas que de la comisión emanen a la Ciudad Autónoma y a la Delegación del Gobierno. El movimiento vecinal aporta su granito de arena con propuestas que van desde la reapertura de la Comisaría de Los Rosales que se cerró el año pasado generando gran descontento vecinal, o la recuperación de la figura de los cuidadores de barrio. Tanto Ayora como José Ramos, presidente de la barriada de Miramar Alto, recuerdan que esta figura del cuidador daba cierta tranquilidad a los vecinos a través de la contratación de los planes de empleo para vigilar las calles también durante la noche.

Más presencia policial

Sin embargo, el mayor reclamo de las asociaciones vecinales es una mayor presencia policial en las calles. Los líderes vecinales de Ceuta creen en el poder disuasorio de la presencia de agentes de la Policía en las calles. Pero esta presencia no debe ser con una patrulla policial, sino agentes a pie que recorran las calles, pues confían en que así los delincuentes “se lo pensarán un poco más” antes de cometer un delito. “Queremos que los policías pisen la calle no que pasen con el coche policial por la calle y luego no haya más nada”, aseguraban los presidentes de las barriadas.