• Ingesa inmunizó a 2.858 personas hasta el 19 de diciembre en los centros de salud y, al cierre de la campaña anterior, a 3.451

Las autoridades sanitarias locales están descontentas con la cobertura de vacunación frente a la gripe cosechada en anteriores campañas. Desde 2012, la tasa nunca superó el 30 por ciento de la población mayor de 64 años, el principal grupo de riesgo. Según se desprende de los datos preliminares de esta edición 2016-2017, la inmunización en los centros de salud se aproxima a las cifras de años anteriores. La campaña actual terminará a finales del presente mes de enero.

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria en Ceuta (Ingesa) contabilizó, a fecha de 19 de diciembre, que los tres dispensarios vacunaron a 2.858 personas. De ellas, los mayores de 64 años ascendieron a 1.807 y las embarazadas a 132.

En comparación con la campaña anterior, indicó la Dirección Territorial, a su finalización, se habían vacunado en los tres centros de salud un total de 3.451 usuarios, es decir, 593 más que en el tiempo transcurrido de la actual –comenzó el 26 de octubre–. A los datos de vacunación ofrecidos por Ingesa hay que sumar las dosis que la Consejería de Sanidad, Consumo y Menores destina a los servicios de su competencia, por lo que en total, en el caso de 2015, se produjeron de manera efectiva unas 6.350 vacunaciones, según fuentes oficiales.

La semana del 19 al 25 de diciembre confirmó que el virus de la gripe que cada año llega a España alcanzó el nivel de epidemia, seis semanas antes que la tasa que se registró en el periodo 2015-2016. Unos datos registrados por el Sistema de Vigilancia de la Gripe, impulsado por la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III. Las personas que estén interesadas en vacunarse aún pueden acudir a los centros de salud ya que existe disponibilidad de dosis.

La prescripción del médico “funciona con normalidad y sin incidencias”

En esta campaña de vacunación frente a la gripe, como novedad, es el médico de cabecera el que prescribe su inoculación. El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) valoró que la medida “está funcionando con normalidad y sin incidencias”. Los usuarios obtienen la prescripción del médico y luego son vacunados tal y como se estableció al inicio de la edición 2016-2017. Por primera vez, este año, el paciente tiene que acudir al médico para recibir la correspondiente prescripción de la vacuna y luego ir a la enfermera para que se la administre, ya que si éstas lo hiciesen directamente como hasta ahora podrían incurrir en un delito de intrusismo profesional.