Las sugerencias que expresa el Tribunal de Cuentas (TCu) en sus periódicos informes de fiscalización de la Ciudad Autónoma no son, a juicio de la consejera de Hacienda, Susana Román, más que “opiniones, quizá muy autorizadas, salvo cuando se trata de reparos de legalidad”.

La también portavoz del Grupo Popular en la Asamblea fijó ayer posición de esa manera ante una interpelación del PSOE sobre varias de las “numerosas deficiencias en la gestión de la que es responsable el Gobierno del PP”.

Román subrayó que en el último dictamen emitido, del ejercicio 2014, no hay “indicios de responsabilidad contable” apreciados por la Abogacía del Estado y restó trascendencia a las salvedades que refleja el Informe sobre el resultado económico-patrimonial y el balance de la institución.