• Está formada por marroquíes con sede en España y ha sido reconocida por la ciudad de Málaga

La ayuda a refugiados para favorecer su incorporación y adaptación a la sociedad española es una de las novedades que ha tenido que afrontar desde hace meses la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes, una organización de extranjeros residentes en España.

Ahmed Khalifa (Tetuán, 1978), vicepresidente de la entidad, es un marroquí que en 2000 llegó a Málaga para doctorarse en Derecho y fue durante su paso por la Universidad cuando decidió junto a otros estudiantes crear una asociación universitaria, que hoy “se ha hecho mayor”, para defender los derechos de los inmigrantes.

“¿Quién mejor para entender a los inmigrantes que los propios inmigrantes?”, se pregunta retóricamente Khalifa, que cuenta en una entrevista con Efe cómo recientemente refugiados acogidos en Málaga están solicitando sus servicios para propiciar una integración más sencilla en la sociedad española.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) o Cruz Roja son algunas de las entidades que dan a los solicitantes de asilo la referencia de esta asociación , ya que -según el tetuaní- “quien no nos conoce es porque no ha necesitado los servicios que proporcionamos”.

La Asociación Marroquí atendió en 2016 a un total de 2.700 personas -inmigrantes, refugiados y españoles- que requirieron de los recursos de apoyo que ofrece la organización: desde clases de inglés y español hasta asesoría jurídica, e incluso cursos de informática u orientación social y laboral.

Hace unos días fueron galardonados con el premio Málaga Voluntaria al mejor proyecto de cooperación internacional por una iniciativa de ayuda humanitaria que realizan en la zona fronteriza entre Tetuán y Ceuta en territorio marroquí destinado a aquellos que intentan saltar la valla sin éxito.

En los últimos meses también han abierto nuevas sedes en Granada, Sevilla, Almería y Algeciras, en las que se mantiene la característica que la coordinación la llevan los inmigrantes, que “deben estar presentes en la gestión de los temas migratorios”, según señala Khalifa.

“Cuando tienen alguna necesidad se sienten más cómodos con alguien que habla su lengua”, ejemplifica el doctor en Derecho, que destaca que han constatado las diferencias que existen entre los inmigrantes que acuden a cada sede, por ejemplo, en el nivel de formación.

Entre voluntarios, estudiantes en prácticas y trabajadores, la Asociación Marroquí está formada por 136 personas y se financia principalmente con ayudas públicas de distintas administraciones españolas y también de la institución marroquí encargada de prestar ayudas a los nacionales residentes en el extranjero. El vicepresidente de la organización considera que en Andalucía la gestión de la inmigración “está empezando ahora”, que queda mucho por hacer tanto a nivel económico como de gestión y que comunidades como Cataluña o País Vasco están mucho más avanzadas.