• La asociación teme que el siniestro quede impune y advierte de que la Ciudad debe actuar

El archivo de la causa penal iniciada tras el incendio forestal en el Monte de la Tortuga por parte del Juzgado Togado Militar no ha causado sorpresa en la asociación Septem Nostra, una de las más críticas por el daño ecológico causado.

“No era previsible que la justicia militar indicara una negligencia maliciosa de un militar o de un alto mando que fuera susceptible de ser castigada por la vía penal. Más bien estamos ante un caso reiterado de mala praxis general del ejército, en su conjunto, en sus maniobras con armamento real”, expone el presidente de la asociación Septem Nostra, Jose Manuel Pérez Rivera, en declaraciones a El Faro. “Si uno hace una búsqueda de noticias sobre incendios forestales causados por los militares en España se dará cuenta de que lo sucedido en Ceuta no es ninguna excepción”, puntualiza. Las entidades ecologistas nacionales, como Ecologistas en Acción, a la que está vinculada Septem Nostra, llevan años denunciando el riesto de prácticas como las que el 5 de octubre del pasado año provocó uno de los siniestros forestales más graves de los ocurridos en Ceuta en los últimos años.

“La Unión Europea, ante las reiteradas quejas de los grupos conservacionistas, instó al ministerio de Defensa de España que revisará sus protocolos de seguridad en materia de prevención de incendios cuando hicieran prácticas con fuego. Así lo hicieron, pero los incendios siguen produciéndose”, lamenta.

En el caso del incendio en la Tortuga “desconocemos si se cumplieron estos protocolos, aunque todo indica que no lo hicieron. Llevaron a cabo prácticas de fuego con mortero en un espacio natural protegido, con el campo muy seco, en un día de intenso viento y sin los medios suficientes para atajar a tiempo un conato de incendio. Este tipo de ejercicios no son los habituales en Ceuta, ya que se solían hacer en campamentos en la península, pero los ahorros en gastos debido a la crisis han reducido el traslado de la tropa. Desde nuestro punto de vista se actuó de una manera temeraria, y alguien tomó la decisión de hacer ese ejercicio en ese día y esas condiciones. Y no estamos hablando del soldado o suboficial que lanzó el mortero, sino de los mandos superiores que en Ceuta, Sevilla o Madrid planificaron el programa de entrenamiento de las tropas destinadas en Ceuta. Estamos, pues, ante una responsabilidad que apunta muy alto y que nunca va a ser alcanzada por la justicia militar”, explica, valorando así la noticia que ayer fue adelantada por este periódico.

Es ahora la Ciudad Autónoma la única que puede hacer que este hecho quede impune, aunque Septem Nostra duda de que hagan algo. “Ya lo dijeron desde el principio. El ejército es una institución amiga de Ceuta y aquí pelillos a la mar. La Ciudad está obligada por ley a ordenar los espacios forestales de Ceuta y esto incluye, como aspecto importante, la delimitación de los usos permitidos en nuestros montes, sean de quien sean, incluyendo a los militares. Debería estar prohibido que se hicieran prácticas con fuego real o simulado en zonas de alto valor ecológico. Pero no creo que la Ciudad vaya a prohibirles nada a los militares, sobre todo cuando son los dueños de esos terrenos”, denuncia Pérez.

“La Ciudad no para de decir que los militares se han comprometido en poner en marcha un ambicioso plan de reforestación forestal de la zona afectada y, en general, de los montes ceutíes, pero pasa el tiempo y no se concreta nada. Mucho nos tememos que este incendio va a quedar impune y tenemos serias dudas de que se vaya a cumplir lo comprometido respecto a la restauración ambiental de la zona quemada”.

Caballas va a apelar el archivo de la causa

Tras la información adelantada por El Faro sobre el archivo de la causa abierta por el incendio en el monte de la Tortuga, Caballas ha anunciado que va a apelarlo, recordando que dicho siniestro afectó a un Espacio Natural Protegido de “alto valor ecológico”, cuya causa fue “un ejercicio de tiro con balas trazadoras”, lo que suponía una infracción de la Ley de Montes.

Caballas advierte de que “no puede compartir ni aceptar esta decisión, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos, el perjuicio ocasionado al patrimonio ecológico de todos los ceutíes y las evidencias que obran en el expediente (incumplimientos de normar e instrucciones diversas), así como la reiteración de hechos muy similares en el transcurso de los últimos años”, expone en un comunicado. Al amparo de los dispuesto en el artículo 143 de la Ley Orgánica 2/89 Procesal Militar, apelará la decisión del archivo de la causa; sin menoscabo de las responsabilidades administrativas que se pudieran derivar del expediente abierto por la Consejería a tal efecto. Los localistas consideran que la Ciudad, en tanto que “perjudicada” debería ejercer la facultad de apelar contemplada en idéntico artículo.