• Una demanda de conciliación presentada por UGT para que se cobrara el plus de residencia hizo al Ejecutivo plantearse todos los escenarios

  • Madrid no tenía más dinero, se necesitaban 3 millones de euros

  • El secretario general de UGT no tenía noticias de la presentación judicial

El Gobierno del presidente Vivas ha vivido durante estos últimos días su segunda crisis importante de la legislatura. Si nada más tomar posesión saltó el primer gran problema como fue la publicación de la ‘lista fantasma’, ahora las alarmas no se encendieron por la publicación de un listado de nombres en un medio de comunicación, sino que llegó en forma de una citación para un acto de conciliación. Este acto de conciliación había sido presentado por la Unión General de Trabajadores, más concretamente por sus servicios jurídicos, y abordaba la petición para que los trabajadores de la primera fase del Plan de Empleo, que llevan en sus puestos de trabajo un mes y medio aproximadamente, cobren el plus de residencia.

Y se encendieron las alarmas porque recientemente la Ciudad ha salido escaldada por una denuncia que presentó UGT para que los trabajadores del Plan de Empleo Juvenil cobraran de acuerdo con el convenio provincial de limpieza. Ante la negativa de la Ciudad, al final la demanda ha sido ganada por el sindicato y el coste de este Plan de Empleo Juvenil se ha disparado de 1.700.000 euros a 3.300.000 aproximadamente.

Con ese antecedente se encontraban con un problema, de entrada, y es que no hay dinero en el Plan de Empleo de 2016 para hacer frente a ese plus de residencia.

Con esta situación tan grave encima de la mesa durante el viernes y el sábado el presidente de la Ciudad ha estado reunido casi todos estos días con sus colaboradores más cercanos en la materia intentando buscar una salida al problema. Porque no es que pensaran que se debía pagar el plus de residencia, sino que ante los antecedentes, un posible fallo judicial dentro de unos meses a favor del sindicato provocaría un verdadero caos. Y antes de salir el grano preferían poner el parche, aunque el parche pasaba por deshacer los Planes de Empleo de este año.

La primera valoración era conocer la posibilidad que existía de que el SEPE pudiera aportar esa cantidad. Se entiende que atender al plus de residencia de los 1.200 empleados de este año suponía alrededor de los 3 millones de euros. La respuesta de Madrid era muy clara: el dinero que se ha librado ha sido de 12 millones de euros y no existe partida ni para un euro más y menos en la situación política que se estaba viviendo. La segunda posibilidad era que la Ciudad Autónoma se hiciera cargo de esa diferencia, circunstancia que también resultaba imposible.

Con lo cual, la decisión más drástica que llegó a valorarse era suspender la publicación definitiva del segundo listado del Plan de Empleo, hecho que se produjo en un BOCCE extraordinario en la jornada de ayer. Por tanto, aplazar sine die hasta encontrar una solución la entrada a trabajar de más de 500 personas que están esperando como agua de mayo estos 9 meses de un trabajo. Y ello hubiera llevado añadido un descontrol en la vida diaria de muchos centros escolares que esperan la incorporación de estos profesionales para contar con profesores de apoyo, tener ayuda en los comedores, abrir las aulas matinales y vespertinas o los trabajos de conservación.

Pero además existía una segunda consecuencia y era despedir a los más de 600 trabajadores que llevan desde primeros de agosto trabajando en los Planes de Empleo y luego, al no cumplir, no quedaría otro remedio que devolver las cantidades al SEPE por no llevar adelante estas políticas activas de empleo.

Por supuesto, si no hubieran tenido más remedio que adoptar estas decisiones, el conflicto social que se habría abierto en Ceuta era de los más endemoniados de los últimos decenios.

Pero fueron pasando las horas y poco a poco los nervios fueron dejando paso a la tranquilidad. Y más cuando tuvieron noticias de que el secretario general de la UGT, Juan Carlos Pérez, cuando le telefonearon para intentar hablar de la cuestión dijo que no sabía nada, que estaba sorprendido.

Por lo visto, con investigaciones posteriores, parece que había sido una decisión unilateral por parte de los servicios jurídicos y que no habían contado para nada con el visto bueno del responsable territorial del sindicato. Además, las últimas noticias que ha conocido esta redacción es que cuando dentro de unos días se produzca el acto de conciliación, la UGT acudirá y señalará que está todo arreglado.

Por su lado, el equipo de gobierno ha solicitado una serie de informes jurídicos y técnicos, donde se ha confirmado con el paso de los días que el plus de residencia se está cobrando por parte de los trabajadores del Plan de Empleo, pero que por circunstancias de mecanización no figura así en los conceptos de la nómina que reciben.

De todas maneras, tanto la Ciudad como el sindicato han quedado en reunirse en los próximos meses para dejar, bien claro, el tema del plus de residencia de cara a los Planes de Empleo del año que viene.

Una situación de verdadera crisis que ha hecho que representantes del Gobierno hayan salido de madrugada del Palacio autonómico durante los últimos días y que a más de uno se le fuera hasta el sueño por la grave crisis social que hubiera significado decirles a 1.200 personas que no podían trabajar o que no podían seguir trabajando hasta la finalización de su contrato.

Los siete momentos de la crisis

Han sido unos días de mucha incertidumbre en el equipo de gobierno. Una crisis que ha provocado muchos análisis porque lo que venía por delante no era plato de buen gusto.

  1. Llegada de la demanda

    A últimos de semana llegó al área de Empleo de la Ciudad Autónoma la demanda de conciliación presentada por la Unión General de Trabajadores para que los trabajadores del Plan de Empleo cobren el plus de residencia. Una medida que afectaba, de momento, a los casi 600 empleados que llevan desde primeros del mes de agosto trabajando.

  2. Se encienden las alarmas

    La noticia pasó al consejero del área y Jacob Hachuel, la persona encargada de contárselo al presidente de la Ciudad. Se iniciaba de esta manera la segunda gran crisis de la legislatura, después de la publicación de la ‘lista fantasma’ a finales del mes de junio del año pasando, cuando el equipo de gobierno acababa de tomar posesión.

  3. Conversaciones con la UGT

    Dentro de las primeras decisiones que se toman desde el Ejecutivo del presidente Vivas fue llamar al secretario general de la UGT, Juan Carlos Pérez, para intentar conocer qué había sucedido. Y es que no había existido con anterioridad ningún aviso de que se iba a presentar la demanda de conciliación. Les sorprendió al Gobierno totalmente. No sabían nada de nada. Pero más sorpresa todavía fue cuando el mismo líder de la Unión General de Trabajadores en nuestra ciudad les dice que desconocía de lo que le estaban hablando. Tras hacer las oportunas averiguaciones resulta que todo había sido una decisión de los servicios jurídicos que había sorprendido hasta al propio secretario general.

  4. Antecedentes que no eran buenos

    Lo primero que se le pasa al presidente Vivas por la cabeza es que esa demanda, dentro de unos meses, viniera a favor del sindicato y que la Ciudad se tuviera que hacer cargo de esa cantidad. Se habla de unos 3 millones de euros para los 1.200 empleados que están este años contratados en los Planes. Un verdadero desastre.  Y lo hacía con causa, porque recientemente la UGT ha ganado una demanda que presentó en su momento para que los trabajadores del Plan de Empleo Joven cobraran de acuerdo con el convenio provincial de limpieza. Una sentencia que a la Ciudad le va a costar en la próxima edición del Plan de Empleo Juvenil casi un millón cuatrocientos mil euros más. Ante esta tesitura se comienza a valorar la posibilidad de suspender los Planes de Empleo de este año porque no había otra salida. Por un lado, el mismo SEPE indica que no tiene ni un euro más.

  5. Una crisis social desconocida

    Tomar la decisión de suspender los Planes de Empleo, conllevaba por un lado no haber publicado ayer lunes el listado definitivo de los 500 trabajadores que se incorporarán el 3 de octubre y haber despedido a casi los 700 que están en sus puestos de trabajo desde primeros del mes de agosto. Una situación de crisis social como nunca se había conocido en Ceuta. Un verdadero escándalo.

  6. Problemas en los propios colegios

    En el caso de los programas del Plan de Empleo que están destinados a las cuestiones educativas hubiera provocado una falta de conservación de los centros, no haber profesores de apoyo, no existir técnicos para la vigilancia en los comedores o para las aperturas de las aulas matinales.

  7. Se está pagando el plus de residencia

    Con el paso de las horas la tranquilidad llega al equipo de gobierno, después de haber consumido muchas horas durante viernes y sábado en el despacho del presidente. Los técnicos indican que el plus de residencia se está pagando dentro de las nóminas de los trabajadores, pero lo que sucede es que no aparece como concepto. Además, la UGT ha quedado en que se presentará el día en que haya acto de conciliación y dirá que existe entendimiento con la Ciudad en este punto concreto.