El BOCCE publica el bando municipal que establece multas de 150 a 901 euros e incluso hasta los 3.000.

Depositar los residuos domésticos dentro de los contenedores y no junto a los mismos y en el horario establecido; cerrar siempre la tapa del contenedor una vez depositada la bolsa de basura; no dar de comer a las gaviotas en ningún espacio público; y no abandonar restos de alimento en la vía o espacios públicos y solares privados, de modo que queden disponibles para las gaviotas son algunas de las normas a cumplir en la ordenanza para minimizar los efectos negativos de la población de gaviotas, que el Gobierno local recordó ayer a la población ceutí con la publicación de un bando en el Boletín Oficial de la Ciudad de Ceuta (BOCCE).

El Gobierno local está dispuesto a aplicar mano dura a los ciudadanos infractores y recuerda igualmente que incumplir las normas pueden acarrear multas que van desde los 150 hasta los 901 euros e incluso hasta los 3.000 euros, según cuál sea la ordenanza infringida. Así lo recordó ayer el portavoz del Ejecutivo ceutí, Jacob Hachuel, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

Hachuel aseguró que la Policía ha intensificado la vigilancia por el cumplimiento de esta ordenanza y apuntó a que se ha registrado un incremento notable en las denuncias y sus correspondientes sanciones a ciudadanos infractores por estos motivos, así como no recoger las deposiciones de las mascotas domésticas. Por el contrario, el portavoz gubernamental también consideró que la ciudadanía poco a poco se está concienciando a la hora de mantener limpia la ciudad, pues también se ha observado a ceutíes que tras depositar la bolsa de basura en el contenedor han cerrado convenientemente la tapa del mismo.

Hachuel remarcó la necesidad de cumplir con la normativa para minimizar los efectos negativos del crecimiento de la población de pavanas en la ciudad, y apuntó a que se han registrado incluso algunas agresiones por parte de estas aves a los ciudadanos.

La convivencia con la pavana, tras el cierre del vertedero, donde antes solía alimentarse, se ha visto modificada paulatinamente. Las gaviotas patiamarillas han cambiado sus hábitos reproductores y de alimentación y centrado su actividad en áreas urbanas en detrimento de los hábitats naturales, al igual que en el resto del país. De hecho, desde 2008, la especie ha sextuplicado el número de parejas reproductoras en la trama urbana local, indica el bando. Molestias por ruido, especialmente por las noches; vuelos intimidatorios, deterioro de los edificios y monumentos por la acumulación de excrementos; suciedad, olores persistentes y aumento de las condiciones de insalubridad son, de manera resumida, las consecuencias que acarrea esta situación.

“Por todo ello, se hace absolutamente necesario el debido cumplimento de lo previsto en distintas ordenanzas municipales que abordan y prohíben los comportamientos que devienen en el abandono y vertido de residuos orgánicos y basura en nuestros espacios público”, reza en el bando.

Además, el bando concluye con la indicación de que, si alguien observa un comportamiento contrario a la normativa de limpieza y uso de espacios públicos, puede avisar a la Policía Local llamando al Teléfono de Emergencias 112.